INTERNET

 

La recepción de almas en el cielo se estaba incrementando de manera inexplicable. En el infierno, el demonio, furioso, enviaba todos sus ejércitos a convencer de las ventajas del mal, pero su márketing no daba resultado.


Éstos volvieron al infierno sin ninguna explicación lógica que convenciera al demonio de que en la tierra todo seguía igual, así que decidió venir personalmente.


Fue a las iglesias y las encontró vacías.

Vio que la televisión seguía influyendo con mentiras y publicidad manipuladora:

 
El cine seguía midiendo su éxito por las escenas de sexo, sangre y vicio, todo era normal, no encontró nada diferente y, desesperanzado, volvió al infierno.


En el cielo, San Pedro, lleno de satisfacción por estar recibiendo tantas almas, se reunió con Dios y le preguntó:


Padre, a qué se debe este cambio?


Y Dios le respondió:

 

-          He encontrado un pequeño truco.

-          Un truco?- inquirió el de las llaves?

-          Si, un truco que se llama listas de amigos de Internet - respondió Dios.

-          Listas?- repitió el portero del cielo.

 

Y Dios le explicó:


- En las listas se reúnen gente de todas las edades, de países diferentes, de diferente clase social y diferentes ideologías. En las listas hay mujeres, y donde hay mujeres siempre encontraremos hombres. En Internet la relación es virtual, no física, así que los hombres se comportan como caballeros y aceptan esta parte femenina que los enamora y, a la vez, los educa.


- Aprenden a verlas como amigas, aprecian la poesía y, poco a poco, las empiezan a respetar por su inteligencia. Incluso algunos, las llegan a ver como iguales a ellos, y otros (pocos), confiesan su inferioridad sentimental respeto a ellas.


- Por otro lado, son personas espirituales algunas y otras no tanto, comparten chistes, conocimientos, poemas, cuentos, ideas y, lo más importante, empiezan a preocuparse por el bienestar de todos.


- Así que todos, con todas las diferencias que quieras, primero se toleran como vecinos, después fraternizan como hermanos y, finalmente, son capaces de amarse los unos a los otros.