Hola, mujer formidable!

Ten siempre presente que la piel se arruga,
el cabello se vuelve blanco,
los días se convierten en años...
Pero aquello que es importante no cambia;
tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier telaraña.

Detrás de cada línea de llegada,
hay una nueva línea de salida.
Detrás de cada éxito y ha un desafío.
Mientras estés viva, siéntete viva.
Si añoras aquello que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotografías ajadas...

Sigue aun cuando todos esperen que abandones.
No dejes que se enmohezca el hierro que hay en ti.
Haz que en lugar de lástima te tengan respeto.

Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, toma el bastón.
Pero nunca te pares!!!


Madre Teresa de Calcuta